Crítica 'Alice in Borderland' (Sin spoilers)

Netflix nos trajo la semana pasada doble ración de entretenimiento made in Asia con las series 'Alice in Borderland'(Japón) y 'Sweet Home'(Corea del Sur). Hablaré de las dos centrándome en esta ocasión en la primera y la que, para mí, cuenta con una realización más acertada.





'Alice in Borderland' es una adaptación del manga homónimo de Haso Haro que llega a la plataforma como estreno destacado, siendo colocado como cabeza de cartel, en un claro intento por atraer a todos esos espectadores que siguen siendo un poco escépticos ante estos productos a pesar del gran éxito de 'Parásitos'.


Esta serie llega para intentar enmendar la falta de atino que tuvo la plataforma, con otra mala adaptación a live action de un manga, como fue 'Death Note'. Para ello Netflix ha decidido contar con un hombre de la casa, como es Shinsuke Sato, que ya desarrolló en 2018 la correcta adaptación de 'Bleach' y que se encuentra en su catálogo. Sato ya destacó anteriormente con otro largometraje live action basado en el manga 'I am a Hero', dando lugar a una de las películas que en 2015 supuso para mi una de las grandes sorpresas del año.


'Alice in Borderland' nos presenta a Arisu (Kento Yamazaki), un nini que lo sitúa en el centro de las criticas de su familia ya que desperdicia su vida con los videojuegos. Un personaje bastante estereotipado dentro de muchas obras asiáticas pero que, sin embargo, funciona a la perfección como complemento de otros dos que se encuentran en su misma situación. Los otros personajes que inician esta serie son sus amigos Karube (Keita Machida), el canallita chulesco que suele liarla allá donde va, y Chota (Yûki Morinaga), que se ha criado dentro de un ambiente fanático religioso y que sirve de miembro conciliador del grupo.





La serie pasa en un abrir y cerrar de ojos de presentarnos a los personajes en su zona de confort, a aislarlos súbitamente en un Japón distópico donde no hay electricidad y toda la población ha desaparecido. Eso habla muy bien del ritmo de la serie que, durante sus 8 episodios, nos tiene enganchados deseando conocer más datos sobre cosas que directamente omiten y que luego pasan a un segundo plano eclipsadas por una incógnita mayor.


Sin tiempo para pensar que van a hacer en esa situación, los chicos se ven inmersos en una serie de juegos donde descubren que no solo no están solos, sino que conforme avancen van a tener que colaborar con más jugadores como Usagi (Tao Tsuchiya) ya que el premio de cada noche no es otro que seguir con vida unos días más.


Lo que a simple vista podría resultar bastante simple se convierte en una enrevesada trama que tiene a los juegos, que se presentan como cartas de póker, como hilo conductor. Cada juego se vale de distintas cartas de la baraja para dividirlos por dificultad y mecánicas, donde se pondrá a prueba incluso la fuerte relación que une a Arisu con sus amigos.


Es una serie que he disfrutado mucho, sabiendo eso sí, lo que iba a ver. No se anda con rodeos a la hora de mostrar todo lo que ocurre, con todo lo que ello conlleva. Pero es de cajón sabiendo lo que es esta serie, y es que tanto el ritmo como la realización hace que pasemos del manga al live action sin ver necesario que haya un anime de por medio.

Salmorejo Producciones 2021  

Av. Tenor Pedro Lavirgen, S/N. Oficina 7 14011 Córdoba.

info@salmorejoproducciones.com

698 97 30 52

Asociación Cultural Audiovisual PegoFilms

  • Instagram - Círculo Blanco
  • LinkedIn - círculo blanco
  • Facebook - círculo blanco
  • Twitter - círculo blanco
  • YouTube - círculo blanco